Palmitos Park: la guía completa para visitarlo sin perderte nada
Qué ver en Palmitos Park, cómo organizarte los espectáculos, cuánto tiempo hace falta, cómo llegar desde el sur y cómo conseguir las entradas: la guía honesta del parque del barranco.
Martín PazResidente canario · Foodie
Palmitos Park es la excursión clásica del sur de Gran Canaria: un jardín botánico y parque de animales plantado en lo alto de un barranco de palmeras, a veinte minutos de la playa de Maspalomas. Se puede hacer bien o se puede hacer a medias, y la diferencia está en llegar a la hora correcta y llevar los espectáculos pensados. Esta guía es para hacerlo bien.
Palmitos Park en corto
Qué es
Parque botánico y de animales en un barranco de palmeras
Dónde está
Barranco de los Palmitos, sobre Maspalomas
Desde Puerto de Mogán
Unos 35-40 minutos en coche
Desde Maspalomas
Unos 15-20 minutos
Cuánto tiempo
Entre 4 horas y el día completo
Para quién
Familias con niños, y cualquiera al que le gusten los animales y las plantas
Qué es Palmitos Park (y por qué no es un zoo cualquiera)
El parque abrió en los años setenta como jardín de aves exóticas, y esa herencia se nota: más que un zoo con jaulas, es un barranco entero convertido en jardín, con las instalaciones repartidas entre miles de palmeras. En 2007 un gran incendio forestal arrasó buena parte del recinto, y lo que se visita hoy es en gran medida la reconstrucción posterior, con instalaciones más modernas que las de muchos parques europeos de su tamaño.
La mezcla es su seña: en la misma visita pasas de un aviario a un invernadero de orquídeas, de los delfines a un jardín de cactus, y de un mariposario tropical al vuelo libre de las rapaces sobre el barranco. No es enorme (no es Loro Parque) y eso, para familias, es más ventaja que defecto: se puede ver entero sin épica ni madrugones.
Los papagayos, la herencia original del parque: abrió como jardín de aves exóticas.
Qué ver: lo imprescindible
Los espectáculos, que son la columna del día
Hay tres que marcan el ritmo de la visita: el de papagayos (el clásico del parque), el de aves rapaces en vuelo libre (águilas y halcones pasando a un palmo de las cabezas, con el barranco de fondo) y el delfinario. Los horarios cambian por temporada, así que la primera parada al entrar debe ser el panel de horarios del día: se organiza la visita alrededor de los pases y se rellena el resto con calma.
El vuelo libre de las rapaces, con el cielo del barranco como escenario.El delfinario, el pase que más llena: llega diez minutos antes.
Los invernaderos: orquídeas y mariposas
La casa de las orquídeas y el mariposario son los dos rincones que más sorprenden a quien viene esperando solo animales. El mariposario es de los mayores de Europa en su género y se cruza despacio, con mariposas posándose donde quieren. Si hace calor, además, son la mejor sombra del recinto.
El acuario y el resto del recorrido
El acuario repasa peces tropicales de varios mares, y entre instalación e instalación van apareciendo suricatas, primates, flamencos y el jardín de cactus, que en cualquier otro sitio sería la atracción y aquí es casi un descanso. El propio barranco hace el resto: la vegetación es la mitad de la visita.
Los animales del suelo: suricatas, gibones y compañía
Entre aviarios e invernaderos, el parque va soltando su fauna de tierra: la colonia de suricatas (parada obligatoria con niños, siempre hay uno de centinela), los gibones ocupando su isla de palmeras, flamencos, tortugas y un reptilario con su inquilino más famoso, el dragón de Komodo, que en su día fue el primero que pudo verse en Canarias. No es una colección infinita, y ahí está la gracia: cada instalación tiene su momento, sin la sensación de lista interminable que dejan los parques grandes.
Con niños: el plan por edades
Con bebés y menores de 3 años, el parque funciona como paseo: sombra en los invernaderos, animales grandes y visibles, y los pases de delfines y papagayos, que a esa edad ya impresionan. La única pega son las cuestas con el carrito: tómatelas con calma y no intentes verlo absolutamente todo.
De 4 a 8 años es la edad perfecta: los espectáculos hipnotizan, las suricatas y el mariposario hacen el resto, y el tamaño del parque encaja con lo que aguanta un niño de esa edad sin derrumbarse. El orden bueno: un espectáculo pronto, animales, comida, segundo espectáculo, invernaderos y a casa.
De 9 a 12, los que más disfrutan son las rapaces en vuelo libre y el reptilario. A partir de ahí compiten los toboganes: si los tuyos son de adrenalina, mira el pack con Aqualand del final y reparte el viaje en dos días distintos.
Cuándo ir: época, día y tiempo
El parque abre todo el año, y esta es una de las pocas excursiones de la isla donde el invierno juega a favor: de noviembre a abril el calor del barranco se convierte en temperatura perfecta, mientras la costa puede tener viento. En verano la visita funciona igual, pero la llegada a primera hora pasa de recomendable a obligatoria.
En cuanto al día de la semana, evita mezclarte con las llegadas de los cruceros y los picos de las excursiones organizadas: entre semana a la apertura es la combinación con menos gente delante de cada cristal. Y si el día amanece nublado en el sur (pasa poco, pero pasa), el barranco suele quedarse por encima de la panza de nubes: es el plan B perfecto.
Cómo organizarse el día: la estrategia que funciona
El error clásico es llegar a mediodía. El parque está en un barranco resguardado del viento, y eso significa más calor que en la costa justo en las horas centrales. La estrategia buena es la contraria:
Llega a la apertura. Las dos primeras horas son las mejores: temperatura agradable, animales activos y el parque medio vacío, porque el grueso de visitantes de los hoteles llega entre las 11:30 y las 12:30. Mira el panel de espectáculos nada más entrar, fija los pases que quieres y recorre lo demás entre pase y pase, dejando los invernaderos y el acuario (sombra) para el mediodía.
El barranco resguarda del viento, y en verano eso se traduce en varios grados más que en la playa. Gorra, agua y protección solar no son opcionales, y menos con niños. Hay puntos de sombra y restauración dentro, pero el sol entre instalación e instalación es serio.
Cuánto tiempo hace falta
Con los tres espectáculos y el recorrido completo, entre cuatro y cinco horas. Con niños pequeños, o si se come dentro con calma, es un día completo sin forzar nada. Menos de tres horas obliga a elegir entre espectáculos o recorrido, y entonces pierde sentido el precio de la entrada: si vas, ve con tiempo.
Cómo llegar
El parque está al final de la carretera que sube el barranco de los Palmitos desde la zona de Maspalomas. En coche es sencillo: desde Maspalomas se sube en un cuarto de hora largo, y desde Puerto de Mogán son unos 35-40 minutos por la GC-1 y la subida del barranco. Hay aparcamiento gratuito en la puerta.
Sin coche, las opciones son el autobús desde la zona de Maspalomas (consulta la línea y los horarios del día en la web de Global, porque la frecuencia es limitada) o las entradas con traslado incluido desde los hoteles del sur, que suelen ser la opción cómoda si te alojas en Mogán.
El taxi desde Maspalomas o Playa del Inglés es viable para grupos (la subida es corta y se reparte bien entre cuatro), pero desde Puerto Rico o Mogán la cuenta ya no compensa frente al coche de alquiler o el traslado organizado. Y un apunte para conductores primerizos: la subida del barranco es una carretera de curvas normal y corriente, sin nada del dramatismo de las carreteras de cumbre; se sube con cualquier coche y sin sustos.
Por carretera y sin tráfico. En temporada alta, súmale un cuarto de hora largo.
DestinoKmTiempo
Maspalomas10 km17 min
Playa del Inglés12 km20 min
Puerto Rico25 km30 min
Puerto de Mogán32 km38 min
Las Palmas65 km50 min
Las entradas, sin colas
La taquilla funciona, pero la entrada online evita la cola de la apertura, que es exactamente la hora a la que conviene llegar. Puedes reservarlas aquí, con confirmación al momento; y si el plan es combinar el parque con un día de toboganes, el pack con Aqualand sale mejor de precio que las dos entradas por separado:
Si te alojas en el suroeste, el parque encaja de maravilla con una tarde de vuelta tranquila. Este es el esquema que recomendamos a quien nos pregunta en el puerto:
Palmitos Park desde Puerto de Mogán
9:00
Salida de Puerto de Mogán por la GC-1. Sin prisa: son unos 40 minutos y el parque abre a media mañana llena.undefined
10:00
Entrada al parque (con la entrada online, directo). Foto al panel de horarios y plan del día en dos minutos.undefined
10:15
Recorrido de la parte alta con fresco: aviarios, suricatas, cactus.undefined
12:00
Primer espectáculo y comida dentro, a la sombra.undefined
14:00
Delfinario y los invernaderos (orquídeas y mariposario) en las horas de más sol.undefined
16:00
Vuelta. En Maspalomas puedes rematar con la puesta de sol en las dunas, o seguir directo a Mogán para el baño de la tarde.undefined
¿Palmitos Park o Aqualand?
Es la duda clásica de las familias con una sola mañana libre, y la respuesta depende de la edad y del tipo de día que busques:
Desliza para ver la tabla completa →
Palmitos Park
Aqualand
Tipo de día
Naturaleza, animales y espectáculos
Toboganes y agua sin parar
Edad ideal
De 2 años en adelante, y adultos sin niños
A partir de 6-7 años, adolescentes
Cansancio
Paseo con cuestas: medio
Alto: es un día físico
Con calor
Mejor a primera hora
Cuanto más calor, mejor
Duración real
4-5 horas
El día entero
La buena noticia es que no hay que elegir para siempre: el pack conjunto de la sección de entradas cubre los dos parques en días distintos y sale mejor que comprarlos por separado.
Lo bueno y lo mejorable, sin marketing
Lo bueno
El entorno: un barranco entero de palmeras, no un recinto de hormigón
Espectáculos de nivel, en especial el vuelo libre de rapaces
Tamaño abarcable: se ve entero sin agotar a los niños
Mariposario y casa de orquídeas que no esperas en un parque de animales
Aparcamiento gratuito y llegada fácil desde todo el sur
Lo mejorable
Calor serio al mediodía en verano: el barranco resguarda del viento
Restauración correcta pero de parque: precios de recinto cerrado
Los horarios de espectáculos obligan a planificar la visita alrededor
Cuestas: con carrito o movilidad reducida hay que tomárselo con calma
Preguntas frecuentes
Antes de ir
¿Merece la pena Palmitos Park?
Si te encajan los animales y las plantas, sí: es la excursión de interior más redonda del sur de la isla, y de las pocas que funcionan igual de bien con niños pequeños que sin ellos. Quien busque un zoo enorme tipo safari se quedará corto; quien busque un día bien montado en un entorno espectacular, no.
¿Cuánto se tarda en ver el parque?
Entre cuatro y cinco horas con los espectáculos incluidos. Con niños o comiendo dentro, planifica el día completo.
¿A qué hora conviene llegar?
A la apertura. Se esquiva el calor del mediodía, los animales están más activos y el grueso de visitantes llega a partir de las 11:30.
¿Es accesible con carrito o silla de ruedas?
El parque está en un barranco y tiene cuestas. Se puede recorrer, pero conviene tomárselo con calma y planificar descansos en las zonas de sombra.
¿Hay dónde comer dentro?
Sí, hay restauración dentro del recinto. También se puede llevar algo de picar; el agua, en cualquier caso, llévala siempre.
¿Se puede visitar en un día de viento o nublado?
Sí, y suele ser buena idea: el barranco está resguardado del viento que a veces barre la costa, y las nubes del norte rara vez llegan tan al sur. Es el plan B clásico de los días raros.
¿Hace falta reservar un día concreto?
Con la entrada online reservas fecha, y es lo recomendable en temporada alta para organizar el resto de la semana. La ventaja real de la reserva es entrar directo a la apertura, que es la hora buena.
¿Palmitos Park está en Mogán?
No: está en el barranco de los Palmitos, sobre Maspalomas, en el municipio vecino. Desde Puerto de Mogán se llega en unos 35-40 minutos en coche, y hay entradas con traslado desde los hoteles del suroeste.
Siete trucos de local
1. La foto del panel de horarios. Nada más cruzar el torno, foto al panel de espectáculos del día. Es el plano del tesoro de la visita y evita las carreras de última hora barranco arriba.
2. El delfinario se llena antes que los demás. Si quieres grada con sombra, llega diez minutos antes del pase. Con el de papagayos y el de rapaces hay más margen.
3. El calzado importa más que en la playa. El parque es un barranco con cuestas y escaleras: chanclas de piscina no, zapatilla cómoda sí. Con carrito, revisa los frenos.
4. El agua, de casa. Dentro hay restauración, pero la botella rellenable ahorra dinero y paradas. En verano, una por persona como mínimo.
5. La hora de los animales es la tuya. A primera hora y a última los animales están activos; al mediodía, ellos también buscan la sombra. Otro motivo más para el madrugón.
6. Los invernaderos son el comodín del calor. Orquídeas, mariposario y acuario son las paradas techadas: guárdalas para las horas centrales y el día queda equilibrado solo.
7. La vuelta por Maspalomas. Si sales a media tarde, la bajada pasa a diez minutos de las dunas: la puesta de sol desde la pasarela del faro es el broche perfecto antes de volver al suroeste.
En resumen
Palmitos Park es la excursión de interior más completa del sur: un barranco convertido en jardín, tres espectáculos que sostienen el día y un tamaño que se deja ver entero. La fórmula es simple: entrada online, llegada a la apertura, espectáculos fijados antes de empezar a andar, y los invernaderos guardados para las horas de más sol. Con eso, es difícil que el día salga mal.
Teijo Hakala · CC BY-SA 2.0 · vía Wikimedia Commons · Juan Ramón Rodríguez Sosa · CC BY-SA 2.0 · vía Wikimedia Commons · Felix König · CC BY 3.0 · vía Wikimedia Commons
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