Playas para perros en Gran Canaria: cuáles están autorizadas y qué normas hay
Las playas caninas autorizadas de la isla, dónde están, qué normas se aplican en cada temporada y cuánto cuestan las multas si te equivocas de arenal.
Cristopher OlivaExplorador local de Mogán
En Gran Canaria hay muchas playas y muy pocas donde tu perro pueda entrar legalmente. La diferencia entre acertar y equivocarse va de trescientos a seiscientos euros, así que esta guía empieza por la lista de las autorizadas y sigue por lo que casi nadie cuenta: qué normas cambian según el mes y qué alternativas hay el resto del año.
Lo esencial, en breve
Playas caninas oficiales
Muy pocas en toda la isla
Dónde están
Todas en el norte y la capital
En el sur turístico
Ninguna autorizada
Multas
De 300 a 600 euros
Temporada alta
De mayo a septiembre la prohibición es casi total
Quién manda
La ordenanza de cada ayuntamiento
Las playas caninas autorizadas
Empecemos por lo que importa. Estas son las playas donde tu perro puede bañarse sin problema, y conviene fijarse en un detalle: todas están en el norte o en la capital. En el sur turístico, que es donde se aloja la mayoría de los visitantes, no hay ninguna autorizada.
Playas caninas autorizadas de Gran Canaria
Autorizadas
Playa de BocabarrancoGáldar, en la costa norteRuta
El PuertilloArucas, junto a las piscinas naturalesRuta
Coordenadas de OpenStreetMap. Cada botón abre la ruta en Google Maps.
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Playa
Municipio
Cómo es
A tener en cuenta
Bocabarranco
Gáldar
Callao y arena oscura, mar abierto
Es la más conocida como playa canina de la isla
El Puertillo
Arucas
Zona de callao junto a las piscinas naturales
Las piscinas en sí tienen sus propias normas
Tres Peos
Las Palmas
Pequeña, en la zona de la Isleta
La más cómoda si te alojas en la capital
El Confital
Las Palmas
Zona rocosa, entorno protegido
Tolerada fuera de temporada, no autorizada todo el año
Antes de ir, comprueba la ordenanza del ayuntamiento. Las normas de playas caninas cambian con más frecuencia de la que uno espera: se abren zonas nuevas, se cierran otras por temporada y se ajustan los horarios. Esta lista es la vigente cuando se escribió esta guía, pero la fuente que manda es siempre la web del ayuntamiento correspondiente. Una llamada de dos minutos te ahorra una multa de trescientos euros.
Las cuatro, una por una
Bocabarranco, en Gáldar
Es la más conocida como playa canina de la isla y la que más gente tiene en mente cuando busca este tema. Está en la costa norte, en el municipio de Gáldar, y es una playa de callao y arena oscura abierta al Atlántico.
Lo que conviene saber antes de ir: el norte tiene bastante más oleaje que el sur. No es una piscina, es mar abierto, así que valora si tu perro nada bien y no lo dejes entrar si la mar está movida. La compensación es que hay espacio de sobra y rara vez está masificada.
El Puertillo, en Arucas
Está junto a las piscinas naturales de El Puertillo, que son uno de los sitios más bonitos del norte de la isla. La zona canina es el área de callao, no las piscinas: las piscinas naturales tienen su propia normativa y en general no admiten animales.
Es una buena combinación para un día completo, porque la zona tiene aparcamiento, algo de restauración y las piscinas para el resto de la familia mientras el perro está en su parte.
Tres Peos, en Las Palmas
La más pequeña de las tres y la más práctica si te alojas en la capital. Está en la zona de La Isleta y es la opción realista para quien pasa unos días en Las Palmas y no quiere hacer una excursión.
Al ser pequeña se llena antes que las otras, sobre todo los fines de semana con buen tiempo. Si puedes, ve entre semana o a primera hora.
El Confital, al final de La Isleta, con la ciudad al fondo.
El Confital, el caso especial
El Confital no es exactamente una playa canina autorizada: tolera perros fuera de temporada en su zona rocosa, que es distinto. Es un entorno protegido, muy valorado por surfistas y por gente de la capital, y el uso permitido cambia según la época del año.
Por ese carácter de tolerancia y no de autorización plena, es la que más conviene consultar antes de ir. En temporada de baño no cuentes con ella.
Las Canteras, la gran playa urbana de la capital, donde los perros no están permitidos.
Por qué todas están en el norte
No es casualidad y merece una explicación, porque ayuda a entender qué esperar. Las playas del sur son el motor económico del turismo de la isla y están sujetas a una normativa mucho más estricta: banderas, socorristas, concesiones de hamacas y una ocupación altísima buena parte del año. En ese contexto, habilitar una zona canina es complicado.
Las del norte tienen otro perfil. Son de callao, con más oleaje, menos ocupación turística y un uso más local. Son precisamente las playas que menos compiten con el negocio de sol y playa, y por eso son las que se han podido destinar a este uso.
La consecuencia práctica es dura pero conviene decirla: si te alojas en Maspalomas, Puerto Rico o Mogán y viajas con perro, la playa canina más cercana te queda a hora y media de coche. No es un paseo, es una excursión de día.
Cruzar la isla del sur al norte lleva alrededor de hora y media por carretera.
Las normas que hay que conocer
Aunque estés en una playa autorizada, hay reglas que se aplican igual y cuyo incumplimiento se sanciona.
Lo que se espera de ti
Recoger los excrementos, siempre y sin excepción
Llevar la correa fuera de la zona de baño habilitada
Bozal si el perro es de raza considerada potencialmente peligrosa
Documentación y cartilla veterinaria al día
Vigilancia constante: la responsabilidad es tuya
Lo que suele estar prohibido
Dejar al animal suelto fuera del área señalizada
Acceder a playas no autorizadas, aunque esté vacía
Bañar al perro en piscinas naturales protegidas
Entrar en zonas de duna o espacio natural protegido
Molestar a la fauna, especialmente en zonas de nidificación
Sobre las multas: la horquilla habitual va de trescientos a seiscientos euros, y en la práctica se aplican. En temporada alta hay vigilancia en las playas urbanas y la prohibición se hace cumplir.
La temporada lo cambia todo
Este es el matiz que más disgustos evita. De mayo a septiembre la prohibición en playas urbanas es prácticamente total, incluso en horarios en los que el resto del año hay cierta tolerancia. Es la temporada de baño, hay más gente y más control.
Cómo cambia el año
Mayo a septiembre
Prohibición casi totalSolo las caninas autorizadas. En las urbanas, ni de madrugada.
Octubre a abril
Algo más de toleranciaAlgunos municipios permiten el paso fuera del horario de baño.
Todo el año
Las autorizadasBocabarranco, El Puertillo y Tres Peos mantienen su condición.
El error clásico del visitante es razonar que a las ocho de la mañana de un día de febrero la playa está vacía y no molesta a nadie. Puede ser cierto y aun así estar prohibido, porque la ordenanza no distingue por afluencia.
La cumbre y sus senderos: la alternativa real para pasear con perro.
Qué hacer si te alojas en el sur
Si has venido al sur con tu perro, la playa no va a ser el plan. Lo honesto es decirlo y ofrecer lo que sí funciona.
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Alternativa
Dónde
Por qué funciona
Senderismo por barrancos
Interior de Mogán y Tejeda
Sin restricción de acceso, sombra escasa pero terreno libre
Paseos marítimos
Arguineguín a Anfi, Meloneras
Se puede pasear con correa fuera de la arena
Zonas recreativas de cumbre
Tejeda, San Mateo, Tamadaba
Espacios amplios y temperatura más fresca
Excursión de día al norte
Bocabarranco o El Puertillo
Hora y media de coche, pero es la única opción de baño
El interior de la isla es la alternativa real para pasear con perro en el sur.
Un apunte sobre el calor que se pasa por alto con frecuencia: la arena y el asfalto de esta isla alcanzan temperaturas que queman las almohadillas entre las once y las cinco buena parte del año. Aunque estés en una zona permitida, pasear a esas horas es mala idea. La regla de campo es sencilla: si no puedes mantener el dorso de la mano sobre el suelo cinco segundos, tu perro tampoco puede pisarlo.
Qué llevar y cómo prepararse
Un día de playa con perro en Canarias tiene particularidades que no se dan en la Península, y casi todas tienen que ver con el sol y con el agua salada.
Lo que hay que llevar sí o sí
Agua dulce abundante, más de la que crees
Un bebedero plegable
Sombra portátil: en estas playas no hay árboles
Bolsas para excrementos de sobra
Toalla para secarlo antes de subir al coche
Lo que se agradece llevar
Protector solar específico para perros de morro o piel clara
Escarpines caninos si la playa es de callao muy grueso
Cepillo, porque la arena volcánica se apelmaza
Un juguete que flote, que las hay con oleaje
La cartilla veterinaria, por si acaso
Sobre el agua salada, un detalle que muchos ignoran: beber agua de mar provoca diarrea y, en cantidad, problemas serios. Un perro que juega mucho en el agua traga más de lo que parece. Ofrécele agua dulce con frecuencia, precisamente para que no busque la salada.
Y sobre el calor, lo dicho antes pero merece repetirse: entre las once y las cinco, la arena oscura de estas playas y el asfalto están para quemar. El plan de playa con perro en Canarias es de primera hora de la mañana o de última de la tarde, no de mediodía.
Veterinarios y urgencias
Es la información que nadie busca hasta que la necesita, así que conviene tenerla localizada al llegar.
Hay clínicas veterinarias repartidas por toda la isla, con la mayor concentración en Las Palmas y en la zona sur turística. Lo que no hay en todas partes es servicio de urgencias 24 horas: los centros con guardia nocturna se concentran en la capital y en Vecindario, así que si te alojas en el suroeste cuenta con desplazarte.
Un consejo práctico: nada más llegar, busca la clínica más cercana a tu alojamiento y guárdala en el móvil con su teléfono. Son dos minutos y evita improvisar en el peor momento.
Para comprar comida y material, las grandes superficies de la isla tienen sección de mascotas y hay tiendas especializadas en los centros comerciales de la zona sur. Si tu perro come una marca concreta, tráela: la disponibilidad es más limitada que en la Península.
Viajar a la isla con perro
Tres cosas prácticas que conviene tener resueltas antes de llegar.
El transporte hasta la isla. Las navieras que conectan Canarias con la Península y entre islas admiten animales, con condiciones que varían según la compañía y el tamaño. Las aerolíneas tienen normas propias y cupos limitados por vuelo, así que conviene reservar la plaza del animal en el momento de comprar el billete y no después.
El alojamiento. Es el punto que más problemas da. En el sur hay complejos que admiten animales y muchos que no, y la información en los buscadores no siempre está actualizada. Confírmalo por escrito con el establecimiento antes de pagar.
Los desplazamientos por la isla. Las guaguas tienen sus propias condiciones y en general solo admiten animales pequeños en transportín. Si viajas con un perro de tamaño medio o grande, cuenta con alquilar coche.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las playas para perros en Gran Canaria?
Las autorizadas son Bocabarranco en Gáldar, El Puertillo en Arucas y Tres Peos en Las Palmas. El Confital, también en la capital, tolera perros fuera de temporada en su zona rocosa. Conviene confirmar con el ayuntamiento antes de ir, porque las normas cambian.
¿Hay alguna playa canina en el sur de la isla?
No hay ninguna autorizada en el sur turístico. Si te alojas en Maspalomas, Puerto Rico o Mogán, la más cercana está a alrededor de hora y media en coche.
¿Cuánto es la multa por llevar el perro a una playa no autorizada?
La horquilla habitual va de 300 a 600 euros, y en temporada alta hay vigilancia y se aplica.
¿Puedo llevar al perro a la playa fuera de temporada?
Depende del municipio. Algunos permiten cierto acceso fuera del horario de baño entre octubre y abril, pero de mayo a septiembre la prohibición en playas urbanas es prácticamente total. La ordenanza local es la que manda.
¿Se puede ir con perro a Las Canteras?
No como playa canina. Las Canteras es una playa urbana con normativa estricta. La alternativa en la capital es Tres Peos, y El Confital fuera de temporada.
¿Y a las piscinas naturales?
Las piscinas naturales tienen su propia normativa y suelen estar en entornos protegidos, así que en general no. El Puertillo está junto a unas piscinas naturales pero la zona canina es la de callao, no las piscinas.
¿Qué hago si mi alojamiento del sur no admite perros?
Confírmalo por escrito antes de reservar, no después. Es el problema más frecuente de quien viaja con animal a la isla y el que peor solución tiene una vez estás aquí.
En resumen
Gran Canaria no es un destino cómodo para viajar con perro si tu plan es playa. Hay muy pocas caninas autorizadas, están todas en el norte y en la capital, y en el sur turístico no hay ninguna. Entre mayo y septiembre la prohibición en playas urbanas es prácticamente total y las multas se aplican.
Dicho eso, la isla sí funciona muy bien para pasear: los barrancos, los senderos de cumbre y los paseos marítimos son terreno libre y en invierno el clima es inmejorable para caminar. Si vienes con perro, el plan que funciona es senderismo e interior, con una excursión de día al norte si quieres que se bañe.
Y la advertencia que repetiría cualquiera que viva aquí: confirma siempre la ordenanza del ayuntamiento antes de pisar la arena. Las normas cambian de temporada en temporada, y equivocarse sale caro.
Créditos de las imágenes
Gino Maccanti · CC BY 2.0 · vía Wikimedia Commons · Atlantic Ambience · Pexels · Marian Florinel Condruz · Pexels · Bgabel · CC BY-SA 3.0 · vía Wikimedia Commons · Alex Szarka · Pexels
Explorador incansable de cada rincón de Mogán. Amante del buen café y experto en encontrar el mejor pescado fresco del día. Su lema: «En Mogán siempre hay algo nuevo por descubrir».
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