El sur de Gran Canaria se levanta temprano, y en Mogán el desayuno es casi un rito. Cada núcleo tiene su carácter: Arguineguín es el pueblo de los desayunos de siempre, cortado, tostada y prensa, pero también donde han abierto los sitios más interesantes de brunch y café de especialidad, como Guayoyo Meeting Point o Tintiro. En el casco de Mogán, entre montañas, el Molino Quemado se ha convertido en una pequeña peregrinación de fin de semana: su brunch es, con diferencia, el más buscado del municipio, y conviene llegar antes de las 11 si no quieres esperar mesa.
En la costa turística el café cambia de acento. En Puerto Rico, el 928 Bar demuestra que se puede tomar un flat white serio a diez minutos de la playa, y en Puerto de Mogánla «pequeña Venecia»desayunar junto a los canales es una de esas cosas que justifican madrugar en vacaciones. Y hay rarezas que nos encantan: una librería-cafetería donde el café huele a papel, y una panadería danesa en Arguineguín que explica por qué media Escandinavia pasa aquí el invierno.



