Te lo digo como grancanario que ha hecho este recorrido decenas de veces con amigos que vienen de fuera: cinco días son justo lo necesario para entender por qué quienes vivimos aquí no nos iríamos a ningún otro sitio. Gran Canaria es un continente en miniatura. En una misma jornada puedes desayunar frente al Atlántico en Las Palmas, comer pescado fresco en un pueblo marinero del sur y ver caer el sol desde una cumbre a 1.800 metros rodeado de pinos canarios. Esta guía es el itinerario que yo mismo recomiendo, con un peso especial en el municipio de Mogán, que para mí es la joya del suroeste.
No es un plan de correr de un sitio a otro. Está pensado para que conozcas lo imprescindible sin agobios, dejando huecos para perderte, que es donde de verdad ocurre el viaje. Lo he ordenado de norte a sur y de costa a cumbre, para que cada día tenga sentido geográfico y no te pases la vida en el coche.
Cómo usar este itinerario
Cada día es independiente: si llueve en la cumbre, cámbialo por un día de playa en Mogán y listo. El sur casi siempre está soleado aunque el norte esté nublado. Reserva el coche de alquiler con antelación, sobre todo en temporada alta.
El itinerario de un vistazo
- Día 1 — Las Palmas de Gran Canaria: casco histórico de Vegueta, la Catedral de Santa Ana, la playa urbana de Las Canteras y tapas en la capital.
- Día 2 — Maspalomas: las dunas, el faro y el ambiente del sur turístico.
- Día 3 — Costa de Mogán: Puerto Rico, Amadores, Anfi del Mar y Arguineguín, con el mar como protagonista.
- Día 4 — Puerto de Mogán: la pequeña Venecia, el mercadillo de los viernes y el Mogán pueblo de toda la vida.
- Día 5 — Cumbres: el Roque Nublo, el Pico de las Nieves y los pueblos blancos del interior.
Un apunte práctico antes de hacer la maleta: aunque vengas en verano, mete siempre algo de abrigo ligero. En la costa puedes estar en bañador y, una hora después, pasar frío en el Roque Nublo a casi 1.800 metros; el cambio de temperatura entre el nivel del mar y la cumbre es real. Lleva calzado cómodo para los senderos, buena protección solar (el sol del sur pega fuerte todo el año) y, si viajas en temporada alta, ten el coche de alquiler y los hoteles reservados con tiempo. Con eso resuelto, lo demás se disfruta solo.
Antes de empezar: cómo moverte por la isla
Mi consejo número uno: alquila un coche. El transporte público (las guaguas) es bueno entre Las Palmas y el sur, pero para la cumbre y los pueblos del interior necesitas vehículo propio. La autopista GC-1 conecta la capital con Maspalomas y Mogán en menos de una hora, y desde ahí arrancan las carreteras de montaña, estrechas y con curvas, pero espectaculares. Conduce con calma, disfruta los miradores y no tengas prisa.
Sobre dónde dormir: si vienes a desconectar, alójate en el suroeste (Puerto Rico, Amadores, Anfi o el propio Puerto de Mogán). Si prefieres ambiente de ciudad, museos y vida nocturna, quédate en Las Palmas. Yo, para una primera vez, me decanto por una base en el sur con una o dos noches arriba si quieres exprimir la capital.
Día 1 — Las Palmas de Gran Canaria: historia, playa urbana y tapas

Empieza por la capital. El casco histórico de Vegueta es el origen de la ciudad y uno de los conjuntos coloniales mejor conservados de Canarias. Pasea entre sus calles empedradas hasta la Catedral de Santa Ana, sube a sus torres para ver los tejados desde arriba y entra en la Casa de Colón, donde se cuenta el paso de Cristóbal Colón por la isla camino de América. Los jueves y sábados por la mañana, el mercado de Vegueta huele a queso, papas y fruta de la tierra: aprovecha para probar.
Por la tarde, cambia de registro y vete a Las Canteras, nuestra playa urbana, tres kilómetros de arena dorada protegidos por una barra natural de roca (la Barra) que hace que el agua esté casi siempre tranquila. Es perfecta para un primer baño y para entender la relación de los grancanarios con el mar. Termina el día de tapas por el barrio de tríada o por la zona de Mesa y López. Pide unas papas arrugadas con mojo, queso asado con miel de palma y un pescado del día. Bienvenido a Canarias.
Truco de local
Si te gusta el surf, en el extremo de La Cícer (final de Las Canteras) se alquilan tablas y dan clases para principiantes. Y al atardecer, esa punta es el mejor sitio de la ciudad para ver la puesta de sol.
Día 2 — Maspalomas y Playa del Inglés: las dunas y el sur dorado

Bajamos al sur. Las Dunas de Maspalomas son la postal de Gran Canaria: casi 400 hectáreas de arena dorada formando un pequeño desierto junto al mar, declarado Reserva Natural Especial. Camina por ellas a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol rasante dibuja las crestas y el calor afloja. Termina en el Faro de Maspalomas, donde hay buenos sitios para comer mirando al océano.
Una manera distinta y muy divertida de conocer las dunas es a lomos de un camello, una tradición que viene de la histórica relación de las islas con África. A los más pequeños les encanta y las vistas del campo de dunas desde lo alto del animal son inmejorables.
Si te queda tarde, acércate a Playa del Inglés y al paseo de Meloneras, una zona moderna de hoteles, restaurantes y tiendas junto al mar, ideal para pasear sin coche y cenar con los pies casi en la arena.
Día 3 — La costa de Mogán: Puerto Rico, Anfi del Mar y Arguineguín

Hoy entramos de lleno en mi territorio favorito: el municipio de Mogán, el rincón más soleado de Europa según las estadísticas, y no es marketing. La costa moganera encadena algunas de las mejores playas y puertos de la isla, y se recorre de maravilla tanto por tierra como por mar.
Puerto Rico y Amadores

Puerto Rico es el corazón turístico de la costa: una bahía resguardada, playa de arena, un puerto deportivo lleno de vida y la mayor oferta de excursiones marítimas de toda Gran Canaria. A un paseo está Amadores, una playa de bandera azul con aguas tranquilas perfectas para familias. Desde el puerto salen catamaranes para avistar delfines y ballenas, que viven todo el año en estas aguas. Es, sin exagerar, una de las mejores experiencias que puedes vivir en la isla.
Anfi del Mar y Arguineguín

Anfi del Mar es probablemente la playa más fotografiada del sur: arena blanca traída del Caribe, agua turquesa y una islita unida por una pasarela. Un poco más al este, Arguineguín conserva su alma de pueblo pesquero, con un mercadillo los martes muy popular y los mejores restaurantes de pescado de la zona, donde comen los propios canarios. Una forma estupenda de unir estos puntos es navegando: las rutas en barco rápido entre Anfi, Arguineguín y Puerto Rico te ahorran tráfico y te regalan vistas de la costa que no se ven desde el coche. Para los más activos, salir en kayak desde Arguineguín al amanecer es puro privilegio.
Truco de local
El agua en la costa de Mogán suele estar uno o dos grados más cálida y mucho más en calma que en el resto de la isla, porque queda resguardada del viento dominante del noreste. Si quieres bañarte a gusto en cualquier época del año, este es tu sitio.
Día 4 — Puerto de Mogán: la "pequeña Venecia" y el mercadillo de los viernes

Si solo pudiera enseñarte un lugar de todo el municipio, sería Puerto de Mogán. Lo llaman la "pequeña Venecia" por sus canales de agua de mar cruzados por puentecitos, sus casas bajas encaladas y cubiertas de buganvillas, y sus calles peatonales sin un solo edificio alto. Es un pueblo marinero precioso, tranquilo y con un encanto que no tiene nada que envidiar a postales más famosas.
Pasea sin rumbo por el puerto deportivo y el viejo muelle de pescadores, asómate a las barcas, y reserva tiempo para comer junto al agua. Si puedes organizar el viaje para estar aquí un viernes, no te lo pienses: el mercadillo de Puerto de Mogán es el más famoso de la isla. Cientos de puestos de artesanía, ropa, fruta y productos locales llenan el pueblo de ambiente desde la mañana. Una idea redonda es combinarlo con un paseo en barco para llegar por mar y evitarte el aparcamiento, que ese día es misión imposible.

Por la tarde, sube los pocos kilómetros que separan la costa de Mogán pueblo, el casco tradicional del municipio. Aquí el turismo se diluye y aparece el Mogán auténtico: el barranco verde lleno de mangos y aguacates, las casas blancas escalonadas y un ritmo de vida pausado. Date un paseo, charla con la gente y entiende cómo era todo esto antes de que llegaran los hoteles.
Día 5 — El corazón de la isla: Roque Nublo, cumbres y barrancos

Guarda el último día para subir a la montaña, porque la Gran Canaria de cumbre no se parece en nada a la de la costa. La carretera asciende entre pinares hasta el Roque Nublo, un monolito de roca volcánica de 80 metros que es el símbolo natural de la isla. Desde el aparcamiento, un sendero fácil de unos 30 minutos te lleva a su base, con vistas al Teide de Tenerife recortado sobre el mar de nubes en los días claros. Es, posiblemente, la mejor panorámica de Canarias.
De camino, no te pierdas el mirador de Pico de las Nieves (el punto más alto, a 1.949 metros), los pueblos blancos de Tejeda y Artenara —con sus casas cueva— y los paisajes lunares de barrancos y presas. Si no quieres conducir las curvas de montaña, hay excursiones organizadas que te llevan a las cumbres y al corazón volcánico de la isla, con paradas en los mejores miradores.
Dónde comer en el municipio de Mogán

Comer bien aquí es fácil si sabes qué pedir. En los puertos de Arguineguín y Puerto de Mogán encontrarás pescado y marisco fresquísimo: vieja sancochada con papas y mojo, sama, cherne, lapas a la plancha o un buen caldo de pescado. Tierra adentro, en Mogán pueblo, prueba la carne de cabrito, el queso de la tierra y las frutas tropicales del barranco. Y de postre, bienmesabe o un quesillo. Acompáñalo de un vino de las medianías y habrás comido como un canario más.
¿Quieres ir sobre seguro? Échale un vistazo a nuestra selección de los mejores restaurantes de Mogán, valorados y elegidos por nuestro equipo local, antes de reservar mesa.
Plato que no te puedes perder
La vieja sancochada con papas arrugadas y mojo verde es el plato marinero por excelencia del sur. Búscalo en cualquier restaurante de puerto en Arguineguín.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para visitar Gran Canaria?
Cualquiera. La isla se conoce como la de la "eterna primavera": la temperatura media ronda los 23 ºC todo el año. El sur, y en especial Mogán, es la zona más cálida y soleada incluso en invierno, así que de noviembre a marzo es un destino ideal para huir del frío.
¿Merece la pena alquilar coche?
Sí, sobre todo para los días de cumbre y para explorar a tu aire. Para moverte solo por la costa sur entre Puerto Rico, Anfi y Puerto de Mogán, los barcos rápidos y las guaguas también son una opción muy cómoda.
¿Cinco días son suficientes?
Para una primera toma de contacto con lo esencial, sí. Pero te aviso: casi todo el que viene cinco días acaba queriendo volver. La costa de Mogán, sobre todo, engancha.
Y eso es todo. Cinco días, una isla entera y un trocito muy especial —Mogán— que espero que disfrutes tanto como lo hacemos los que tenemos la suerte de vivir aquí. Buen viaje.


